Inicio || AVENTURA || DIABLO 3 || Séptima Legión: Diablo 3 & D3 Reaper of Souls
Séptima Legión: Diablo 3 & D3 Reaper of Souls

Séptima Legión: Diablo 3 & D3 Reaper of Souls

Quien nos iba a decir a nosotros que a estas alturas acabaríamos jugando a Diablo 3 y su expansión Reaper of Souls. Pero es que es un producto de Blizzard y eso es sinónimo de garantía. Por muchos motivos. Por su calidad de acabado, por sus cinemáticas, porque esta totalmente traducido a nuestro idioma, etc.

Y en estas andamos, recién pasado el modo historia, la cual nos ha encantado, la verdad. Se nota el toque de Blizzard por todos lados, pero sobre todo en su estupendo lore. Nada nuevo bajo el cielo, cierto, pero con un enfoque que nos ha enganchado desde el primer momento y hasta la actualidad.

No habíamos jugado, ni tan siquiera probado, Diablo 3 hasta la fecha. Es más, tampoco habíamos jugado a ninguno de los anteriores Diablos de la saga. Por qué de ahora, tampoco tiene explicación, tan solo ocurrió.

Seguramente no tiene nada que ver con la visión generalizada sobre el juego, pero nada más comenzar nosotros vimos ciertos aires a otros juegos. O quizás esos otros juegos son los que tienen aires a Diablo 3, no lo sabemos.

El caso es que a nosotros se nos antoja una similitud con el primer Guild Wars, el original e inigualable juego de NCsoft (Si, el primero, porque el segundo no tienen nada que ver). No sabemos si será por los verdes (nosotros éramos ultra-fans de ir a la caza de verdes en GW1), si será por ser instanciado o por lo que sea, pero nos trae gratos recuerdos de aquel pedazo de juego.

Siempre que podemos nos hacemos magos, sea el juego que sea. O en su defecto, personajes con ataque a distancia, DPS o con cualidades mágicas. Aquí, por supuesto, hemos comenzado como Magos aunque hemos probado otras clases también.

En este sentido nos sentimos satisfechos con la jugabilidad de los Magos en Diablo 3, auténticas máquinas de generar daño aunque como de costumbre, mucho más frágiles a la hora de aguantar daño. Debemos reconocer que habiendo probado un Brujo, este nos ha sorprendido mucho ya que es un personaje muy fácil de subir aun en modos más altos de dificultad.

Como éramos novatos en el asunto, decidimos prudentemente comenzar en nivel fácil con los Magos, pero pronto nos dimos cuenta que teníamos que pasar a nivel difícil (después de todo no somos tan torpes, jeje). El caso es que el modo difícil tampoco nos pareció tal y volvimos a subir la dificultad después de algunos niveles de prueba.

Como resultado final, fuimos subiendo el nivel de dificultad cada pocos niveles para terminar jugando a partir del nivel 40 en modo tormento 1. Nos pareció el más equilibrado para no ir agobiados. Y encima habíamos oído que en ese modo caían mejores objetos (ni idea).

Y todo fue bien. Acabamos Diablo 3 en ese modo, comenzamos RoS y llegamos al Boss final. Y ahí es cuando nos dimos un mamporro de cuidado. El Segador ese nos puso mirando a cuenca un par o tres de veces antes de que decidiéramos vengarnos en modo Maestro.

Entonces es cuando comienza el juego de verdad, dicen… y por lo que hemos visto parece que así es. Y en esas andamos…

Como de costumbre, nos hemos montado un Lore paralelo de lo que hace la Séptima Legión dentro del mundo de Diablo 3, pero eso es otra historia para otro día.

Quien nos lo iba a decir a nosotros…

diablo3clases

 

No se permiten comentarios por ahora

Ir hacia arriba